Relaciones y Consejos

Tres cosas que pasan cuando tu amigo no se harta de buscar encuentros

A lo largo de mi vida universitaria, y luego laboral, he tenido el placer de compartir birras y pizza con un tropel de hombres aficionados a las fechorías. Ligones de aúpa que dejarían en entredicho al mismísimo Don Juan. Por desgracia la vida es difícil y a veces acabas separándote de ello. Cada uno sigue su camino y busca el dinero.En el día de hoy quiero hablaros de como una pequeña decisión puede producir un gran cambio en vuestras vidas. Y, como excepción puntual, no hablaré de mis propias experiencias. No. En este caso os voy a contar la historia de uno de esos amigos que ya no están cerca pero con el cual aún mantengo contacto. El señor X.

¿Quién es el señor X?

Dudo mucho que al señor X le hiciese ilusión que diese su nombre y apellidos. Es por ello que utilizaremos este mote para referirnos a un chaval de metro ochenta y buen físico. Uno de esos chavales desgarbados que en los fines de semana se cogen la bici de carretera y tiran millas. Moreno y de barba poblada al más puro estilo hipster, al señor X nunca le ha faltado una buena chica.Nos conocimos durante el último curso en la universidad politécnica de Barcelona. Y no daré muchos datos más no vaya a ser que alguna acosadora reconozca las pistas y dé con la persona. la cuestión es que después de todo un curso juntos, pasando horas de biblioteca el uno al lado del otro y asistiendo a las mismas fiestas, acabamos siendo muy amigos. Tras acabar la carrera comenzamos una iniciativa conjunta de la que ya os he hablado. Para él fue algo pasajero y para mí sigue siendo el oficio que me hace ganar dinero.

Como una chica arruinó la vida del señor X

El señor X era un chico altanero pero tenía un grave defecto. Algo que por lo visto, con el tiempo, se le ha ido pasando. A menudo se encoñaba de manera extrema con las mujeres que le gustaban. Hasta tal punto llegaba el problema que una chica hizo que se fuera de España. El señor X hace años que hizo sus maletas, dejó su trabajo en la academia, a su socio de negocios en solitarios y comenzó una nueva vida en EE. UU.Por allí de 2007 el señor X salía con una chica que, a mi parecer, era demasiado delgada. La mirada penetrante gracias a sus ojos azules, casi irreales. No era una muchacha fea, ni mucho menos, pero a mí me gusta el producto nacional y no entendía cómo esta rubia casi sin pechos se había ligado al señor X.El asunto es que el señor X llevaba ya más de tres años con esta mala pécora y estaba prometido. Había fecha de boda y, más importante, de despedida de solteros. Nuestro grupo de colegas ya había hecho las reservas para uno de esos espectáculos de estriptís que, más que ponértela dura, lo que producen son ataques de risa. El momento clave de toda esta historia llega un día en el que el señor X pierde su autobús a un concierto de música, decide llamarme para tomar unas birras y, al volver a su casa que, como buen mileurista, era la de su familia. No fue grata la sorpresa de descubrir a la puta de su novia liándose con la puta de su hermana. La bronca con su novia fue breve. En seguida salió huyendo. Por supuesto su hermana menor no tenía a dónde ir y cuando llegaron sus padres del trabajo la discusión aún continuaba. Descubriendo el pastel de la hermana lesbiana que nadie se esperaba. En una casa tan tradicional, la familia quedó destrozada.

mal de amores

Las rupturas amorosas no siempre son fáciles de sobrellevar

El señor X tomó un vuelo para EE. UU. apenas tres semanas después.

Ser un follador es cuestión de actitud

Puede que algunos piensen que es un comportamiento destructivo, pero no opino lo mismo. Desde que llegó a EE. UU. el señor X no ha confiado mucho en las mujeres. Simplemente se ha dedicado a conocer a una, y luego a otra, y luego a otra más. Sin tener mayores pretensiones, sin profundizar en las relaciones.

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Pasárselo bien es la clave para ligar con mujeres

Según lo que me ha contado páginas como Contacto-Local.com le están siendo de gran ayuda. En EE. UU. las páginas de citas y para tener sexo o aventuras están muy implantadas en la sociedad. Achaco gran parte del apabullante éxito que está teniendo a este hecho. No es envidia. Lo juro con los dedos cruzados.Siempre que consigo contactar con el señor X por Skype (las diferencias de horario suelen ser crueles) me cuenta lo bien que le va y sus últimos éxitos. Me maravilla la facilidad con la que consigue cada fin de semana contactar con nuevas mujeres. De hecho, estoy planteándome ir a visitarle a EE. UU., hacer un viaje de carretera al estilo americano e ir conociendo mujeres para tener encuentros usando algunas de estas webs de contactos.